En total, me parece que el semanario fue algo que me ayudó y me enseño muchas cosas y consejos útiles pero de todo lo que habíamos hecho, lo académico como las teorías sobre integración y sobre cultura me ayudó lo menos. En general, no me gusta mucho intentamos de concretar cosas tan reales en nuestra vidas y las ponen en terminos y definiciones. Eran muchos clases en que discutimos y hablamos sobre choques o costumbres concreto en la sociedad que hemos visto y discutimos las implicaciones sobre su implementación. Ejemplos de esto son cuando hablamos de todos los tipos de jamón, los judíos durante la historia de España, las siestas (donde existen y porque) y todo sobre la ruta y las explicaciones sobre su construcción y uso. Cuando hablamos sobre estas ideas, pero más general y académico con definiciones de los conceptos y tal y tal. No me ayudaron. No puedo pensar en un tiempo en que estaba afuera del sede viviendo en Madrid y pensaba o esta parece como (esta definición o este concepto.) Pero al otro lado, no puede decir cuantas veces estuve hablando con alguien y empece de contar sobre lo que había aprendido concretamente del semenario. Lo de jamón ha sido invaluable. Me encanta de contar las historias o especulaciones sobre la influencia judia. Aunque hablamos sobre las siestas, todavía veo muchas tiendas que estan cerrado entre 13:30-1700...En conclusión, lo concreto sobre la historia, costumbres y vida española me ayudó con mi experiencia mucho más que lo académico y teorético. Pero esta no es especifico a la aprendizaje cultural, pienso que solamente porque es tan evidente en nuestra vida especialmente lo nuevo en una ciudad pero tambien en todos sujetos no me gusta lo académico académico sino lo más aplicado.